Oscura soledad
A veces das un paso al frente y, sin saber nunca porque, sientes que caes por un precipicio profundo, oscuro, monótono, sin salida. Eso es justo lo que hoy siento. Al principio todo era angustia, mi corazón se agitaba y mis poros exhalaban un sudor frió, ahora que llevo ya varias horas cayendo me he acostumbrado al vacío. Comienzo a divagar, mi mente decide entonces acompañarme en la caída. Me duele la vida, me hiere, me hace daño, he vivido una existencia prestada dentro de una realidad que me es ajena, la realidad no es mi sitio, me siento extraño, no pertenezco al hoy, ni al ayer, ni al mañana, no pertenezco a este mundo, he sido siempre un pasajero sin destino en un tren enfermo por los males de una sociedad frívola y egoísta. Miro hacia arriba esperando ver una mano que me sujete, una mirada que me calme, un aliento que me anime, pero sigo cayendo, sigo bajando, me precipito en la mas absoluta soledad y lo único que veo, lo único que puedo ver es oscuridad… Me estoy acostumbrando al vacío, me estoy acostumbrando a morir, a fin de cuentas estoy muriendo desde el día en que nací… no me des ánimo, no me des consuelo, no necesitaba tu pena ni tu misericordia, no necesitaba tu lastima ni tus buenas intenciones, sólo necesitaba un sitio para soñar y alguien que quisiera compartirlo conmigo, sólo necesitaba un lugar, mi lugar, mi mundo que nunca fue, que nunca será… Sigo cayendo, no se por cuanto tiempo más, ahora solo cerraré los ojos y esperaré, esperaré a que todo termine, mi corazón ya no se agita, mi mente está más tranquila, no tengo nada más que hacer, me he acostumbrado al vacío.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario